El origen del caso Leganés es bien conocido: una denuncia anónima que ha puesto en solfa a todo un estado de derecho y ha dejado sin trabajo a una docena de jefes del servicio médico de Leganés. ¿Por qué?
De repente salieron a la luz 400 casos de sedaciones, los medios lanzaron sus titulares, imborrables, bochornosos. ¿Será que una parte reaccionaria, conservadora se quiere lucrar con todo esto? No lo sé.
Se han revuelto y sacado a la luz datos de pacientes. Ha habido ruido en la administración. Los médicos temen realizar sedaciones.
¿Dónde están los acusadores, anónimos, que encendieron la mecha del caso? ¿Qué pasa con los políticos? Nadie les rinde cuentas, se han abierto heridas e inseguridad en el hospital. ¿Quien obtiene provecho? ¿Cómo se reparan los daños producidos?
Me planteo muchas preguntas, ahora que ya se conoce el desenlace (y no punto y final) de este caso que merece análisis y reflexión, por lo menos para que no se vuelva a repetir. Mientras tanto España continúa a la cola de los países de Europa en cuidados paliativos.

2 respuestas hasta el momento ↓
anita // Febrero 6, 2008 a 12:53 pm |
Lo que hay que hacer ahora es llevar un mayor control para que esto no vuelva a ocurrir. Que raro que España esté a la cola de algo, no?
sinbutaca // Febrero 8, 2008 a 12:41 pm |
Muy bien seleccionada esa viñeta comiquera pequeña!!!