4 consejos si vas a visitar Lisboa

¿Quieres viajar a Lisboa? Antes lee estos 4 consejos, no te llevará mucho tiempo

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Lisboa es una ciudad tranquila con mucho atractivo por su clima, su gente amable y su rica gastronomía. Como acabo de pasar mis vacaciones en Liboa voy a hablar de lo que he visitado y hecho en cinco días.

  1. ¿Dónde dormir? Mi pareja y yo nos alojamos en el hotel Ibis Lisboa Liberdade, na rúa Barata Salgueiro, 53. Es un dos estrellas sin grandes pretensiones ya que la habitación es pequeña, pero es tranquilo y la zona está bien comunicada porque está al lado de la Rúa da Liberdade (zona comercial con marcas de lujo, pero que conecta con el Rossio) y cerca de la Praça Príncipe Real (en el Bairro Alto). No pedimos habitación con desayuno, en la críticas que leí en Internet decían que era algo escaso y caro, 6.90 euros persona, así que nos fuimos a desayunar a una panadería cerca del hotel y de Príncipe Real en la que por 6.90 euros desayunábamos los dos. Merece la pena buscar una cafetería/panadería fuera, os saldrá más barato y hay muchas opciones que escoger. El hotel tiene garaje pero cuesta 15 euros día, se puede dejar el coche en la calle pero hay que pagar parking, eso sí, si cogéis el coche durante el día (fines de semana no hay que pagar), a partir de las 19 horas y  hasta las 9am del día siguiente,  no tendréis que pagar.
  2. ¿Qué ver? En Lisboa, como en cualquier ciudad, es bueno perderse por sus calles. Pero, eso sí, hay zonas que sí o sí hay que ver:
    1. Baixa y Alfama: si queréis conocer la zona antigua de Lisboa debéis ir por Baixa y la Alfama. En Baixa podéis visitar la Praça Rossio da Baixa, la praça Restauradores, el Elevador de Santa Justa (1,50 euros subir). Podéis coger la Rua Augusta (muy comercial) que os llevará a la Praça do Comercio. Desde la Praça do Comercio acercaros al río (veréis allí mucha gente) para sentaros y disfrutar del sol, del agua y de las gaviotas que revolotean. En la Alfama tenéis que subir dirección al Castelo de Sao Jorge, en la subida no os perdáis la Catedral da Sé y el mirador de Santa Luzia.
    2. Bairro Alto: tiene mucho ambiente y buenos bares, sobre todo para ir por la noche. Si queréis tomar una copa podéis ir a la Pensao Amor, un antiguo burdel reconvertido al que iban los marineros. Para cenar podéis ir por Cais do Sodré, la calle rosa, en la que hay muchas terrazas y bares buenos y baratos o al Mercado da Ribeira, en la que hay puestos de comida de grandes cocineros portugueses a precios muy asequibles.
    3. Belém: Para llegar a esta zona hay que coger el tranvía (eléctrico) número 28. Aquí tenéis que ver el Padrao dos Descubrimentos, la torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos. No os podéis marcharos sin probar los pasteis de nata de su tienda oficial (muy cerca del Monasterio) ¡están buenísimos!
    4. Sintra, Cascais, la costa…: si vais con tiempo suficiente y si lleváis coche tenéis que ver Sintra (el Palacio da Pena y A Quinta da Regaleira) y luego volver a Lisboa por la cosa y parar en Cascais. Si el tiempo acompaña os recomiendo tomar un helado en la heladería Santini que está en Cascais y visitar las playas que hay de camino a Lisboa. Otro día podéis ir a la Costa da Caparica que tiene unas playas muy bonitas, pero el camino que tenéis que coger es otro, cruzando el punte 25 de julio.
  3. ¿Dónde comer? De todo los sitios que probé os tengo que recomendar el Chapito a Mesa (Costa do Castelos, 1). Es un bar/restuarante/escuela de circo con una vista preciosa sobre Lisboa. Otro restaurante que no puedo pasar por alto es el Tascardoso (Rúa do Século, 242), tienen una carta pequeña, pero con una deliciosa selección de pescado al carbón con muy buena calidad y precio económico. Es un sitio pequeño y suele estar lleno pero nosotros no tuvimos que esperar mucho para que nos sentaran. ¡Ojo! En Lisboa el pan y lo que te ponen antes de la comida lo cobran si te lo comes, así que no te asustes si comes pan con queixo pensando en que es gratis y luego tienes que pagarlo…
  4. Peajes y gasolina (si decides llevar el coche): la gasolina, por lo menos a fecha que escribo es 20 cnts el litro más  cara en Portugal que en España. Hay que tener cuidado con los peajes, el símbolo verde es para abonados, no hay barreras y si te saltas ese peaje por no conocer las indicaciones suena una alarma. Las multas ahora llegan a España, pero si te lo saltas, puedes pagar el peaje en una de las casetas de tráfico que hay al lado del puente 25 de abril y así evitas la multa. Además, si quieres aparcar en la calle tendrás que pagar, os dejo aquí el enlace de un blog “Lisboa para españoles” que os recomiendo porque ofrece mucha información útil al turista.

Visitar Lisboa y Portugal es siempre una buena opción, es una ciudad muy bonita, aunque algunos digan que o te enamora o te decepciona. A mí me ha gustado, espero que a ti también y que estos mini consejos te sirvan de guía. Y si has ido o eres de allí, ¿me ayudas a apuntar más sitios en el blog? Escríbeme un comentario, estaré encantada de leerte e intercambiar impresiones.

 

Luvsong-Societé Anonyme

Una de las cosas buenas de Amberes es la calidad musical que hay y el poder ir a un bar y con una cerveza (a precio normal) disfrutar de la cantidad de grupos de blues y jazz que hay en la ciudad. Os dejo con un grupo “Societé Anonyme” que conocí la semana pasada en una fiesta. El cantante se sale y en vivo son la repera, os dejo el vídeo. Buen lunes!

Viaje de fin de semana a Budapest

Vale, yo tenía ventaja porque resulta que un amigo húngaro me guió por la ciudad, así que digamos que no perdí tiempo intentando averiguar en qué parte de la ciudad me encontraba (que tiene su punto aventurero y de gracia y no está nada mal).

Me gustó Budapest, solo estuve dos días y medio pero es una ciudad agradable y bonita para ver. Hizo sol y calor (mucho sobre todo el primer día que fuimos al castillo), el resto de los dos días estuvo nublado y con lluvia. Aún así, la ciudad merece la visita solo por contemplar el Danubio y el Parlamento.

Espero que vayáis y la disfrutéis. Luego me contáis que os ha parecido.

Salida del metro y de vuelta a la superficie…

Diario de un hombre humillado-Félix de Azúa

Hago un alto en el camino para recomendar este libro del genial Azúa. Ya había leído antes “Historia de un idiota contada por él mismo”, recomendación y lectura obligatoria de un profesor catalán que tuve en la universidad cuando estudié en Barcelona.  Y la verdad es que fue un gran descubrimiento. Este libro que recomiendo “Diario de un hombre humillado” es la continuación del que he citado anteriormente y no defrauda. Leer los dos es una auténtica gozada. Dejo unas cuantas notas, no quiero “espoilar” pero sí abrir apetito.

“Todos estamos sometidos a la ley de las dos lentes, según la cual todo se ve exageradamente grande -por ejemplo “yo”- o exageradamente pequeño -por ejemplo “el mundo”- con lo que vamos cambiando incesantemente de visión, horrorizados por la desproporción de cuanto vemos”.

“Confieso haberme entregado a la banalidad huyendo de la poesía”

“Es cierto, durante los últimos veinte años me he comportado con deleznable crueldad. Como recurso contra la experiencia, el ánimo habría sedimentado una coraza tan espesa, que hasta las más modestas invitaciones se rompían contra ella como barcas contra una roca”.

“Los jóvenes (incluidos aquellos cuya edad supera el límite de la jubilación) creen que los escritos son fármacos capaces de transformar las condiciones químicas del alma, produciendo un precipitado benéfico para lo que comúnmente conocen como “inteligencia”. Y, de hecho, es así. He ahí el enorme peligro que representan los libros. Enorme, enorme.”

“La lectura es como el estiércol, solo excita un crecimiento ya de por sí vivo y autónomo”.

“O bien la riqueza es gasto, o bien es acumulación”

“Acumular saberes como acumular riquezas es corromper la riqueza con el fin de convertirla en mero sentimiento de poder”.

“Me paso el día tocando el cerebro como el concertista su piano. Eso sí, no quiero dármelas de virtuoso: toco de oído”.

“Que los niños sientan grandísima afición por el infierno y bostecen ante las visiones celestiales, no es sólo la demostración del inmenso fracaso de la Iglesia, sino un signo inequívoco de nuestra verdadera naturaleza”.

“Algunos saben leer en las basuras lo que jamás escribirán los periodistas”.

“Los depredadores se orientan por el olor de los excrementos. La mejor información de esta ciudad se encuentra en las heces del poder”.

“Nada nos ata más que el tedio. De ahí el éxito del vínculo matrimonial”

“Un hombre excitado deja de ser verosímil”

“Me consumo de aburrimiento. Esto es muy estúpido por mi parte, como si no supiera que la rutina es, precisamente, lo que me permite separar el tiempo muerto del tiempo vivo”.

“La pobreza produce terror entre los cristianos. Hay pánico tras los gestos de piedad, de amor universal, de bondad filantrópica, y no es de extrañar que sea la Iglesia la institución más obsesionada por la ganancia económica”.

“La rebelión total en favor de la permanencia de lo que hay, aplicada individualmente ha provocado innumerables casos de suicio, imbecilidad y catatonia. A veces, las tres cosas juntas”.

“Las gentes humilladas son reconocibles al primer golpe de vista. Tenemos la mirada hastiada y ceceroniana de quienes han visto hundirse el universo sin que suene un solo disparo. La antigua tierra es ahora una guía telefónica, a saber, un libro que no dice absolutamente nada pero facilita una charlatonería cómica. Y muy cara, carísima”.

Y… música de Brasil, recomendación de mi amiga R