Escuela de Berlín (III): Entre nosotros (Maren Ade, 2009)

Esta es la última película del ciclo de la Escuela de Berlín que vi ayer y me he perdido muchas otras como: Orly, Jerichow, Ferien, Bungalow, etc…

Entre nosotros (Maren Ade, 2009) cuenta la relación de amor casi destructivo de una pareja que se va de veraneo a Cerdeña. La película se basa, más o menos, en relatar la crisis y el desgaste que sufre la relación y mezcla la madurez de un amor adulto con uno infantil lleno de juegos. La escena final del filme se trata de un juego que hace que el espectador pase de lo dramático a lo irónico de la vida.

Título original: Alle Anderen

Guión: Maren Ade

Fotografía: Bernhard Keller

Montaje: Heike Parplies

Intérpretes: Birgit Minichmayr, Lars Eidinger, Hans-Jochen Wagner

Producción: Komplizen Film Production

Duración: 119 minutos

“How can I tell you?” de Cat Stevens, la canción final

 

Escuela de Berlín (II): Yella (Christian Petzold, 2007)

Complicada, pero buena. Me resulta difícil hacer un resumen de la película por lo que voy a copiar el comentario que hace Jaime Pena de ella.

“Sin atracciones de feria, Christian Petzold pule todos los elementos granguiñolescos y aleja a Yella de los terrenos del cine de terror, aunque no de los del fantástico (en la línea de películas como Los otros o El sexto sentido), una preocupación, por lo que se ve, muy del gusto contemporáneo. Ese otro mundo (¿el infierno?) que nos propone el cineasta alemán es un escenario de ciudades despobladas y de empresas al borde de la quiebra en las que sus ejecutivos intentan sacar como pueden la última tajada. Por lo tanto, lo que nos propone una película como Yella no es otra cosa que un retrato de un país en crisis dominado por el desempleo, y al que Christian Petzold equipara en cierta forma con el de una Alemania arrasada tras la Segunda Guerra Mundial. Importa mucho más ese retrato moral que un argumento que se mueve en los terrenos de lo onírico (los árboles que ralentizan su movimiento, las voces que Yella no puede oír), como una advertencia al espectador de que no debe buscar explicaciones racionales o lógicas. La arbitrariedad de Yella no es tal, tan solo el reflejo de la desorientación de su protagonista, al menos hasta que es consciente de su naturaleza, anticipando el final con el que Christian Petzold nos devuelve al mundo, digamos, real”.

Jaime Pena

“Road to Cairo”, una de las músicas protagonistas del filme

 

Guión: Christian Petzold

Fotografía: Hans Fromm

Montaje: Bettina Böhler

Música: Stefan Will

Intérpretes: Nina Hoss, Devid Striesow, Hinnerk Schönemann

Producción: Schramm Film Koerner & Weber

Duración: 88 minutos

Ciclo en el Centro Galego de Artes da Imaxe (CGAI) A Coruña, hasta el 14 de enero 2011

Escuela de Berlín (I): Klassenfahrt (Henner Winckler, 2002)

Henner Winckler es uno de los guionistas de Klassenfahrt (Viaje de Estudios, en español) y uno de los autores de la Escuela de Berlín, nomenclatura creada en 2001 para referirse a las nuevas figuras del cine alemán que buscan mostrar en  sus películas “conflictos individuales basados en la depuración, el naturalismo visual, el uso de la elipse, el distanciamiento emocional y la esencialidad narrativa”.

Ayer vi esta película dentro del ciclo sobre la Escuela de Berlín que organiza en Centro Galego de Artes da Imaxe en A Coruña y que dura hasta el día 14 de enero. Hay dos pases por día y se muestran dos películas distintas, un pase es a las 18.00 horas y otro a las 20.45 horas.

Klassenfahrt refleja un retrato de la adolescencia a través de un viaje de estudios que hacen unos escolares de 17 años a un balneario de Polonia. La película no se llena de artificios si no que nos muestra el comportamiento de unos adolescentes que matan su tiempo con juegos de críos y que acarician la madurez con experiencias en el alcohol o el sexo.

Lo que está bien de la peli, para mí, es la naturalidad con la que actúan los adolescentes (que creo que no son actores) y el paisaje que nos muestra con el Báltico siempre presente.

Guión: Henner Winckler, Stefan Kriekhaus

Fotografía: Janne Busse

Montaje: Bettine Böhler

Música: Cem Oral

Intérpretes: Steven Sperling, Sophie Kempe, Maxi Warwel, Jakob Panzek

Producción: Schramm Film Corner & Weber

Duración: 86 min

 

The straight story, David Lynch

Me ha encantado. La recomiendo mucho, a mí me ha alegrado la tarde de Reyes. No quiero destriparla, pero voy a contar un poco de qué va.

Se trata de una película biográfica, dirigida por David Lynch y protagonizada por un anciano de 73 años, Alvin Straight (Richard Farnsworth, candidato al Oscar a mejor actor) que viaja desde Iowa hasta Wisconsin conduciendo una segadora para encontrarse con su hermano, que está muy enfermo y al que no ve desde hace más de diez años . Durante el viaje le ocurren una serie de penalidades y anécdotas geniales y se encuentra con varios personajes secundarios que le ayudan a reparar su segadora mientras le cuenta su aventura.

Me ha gustado todo pero sobre todo el actor principal, Richar Farnsworth, del que se dice que esta fue su última película. La actriz Sissy Spacek en el papel de su hija discapacitada también es muy buena.

La banda sonora de Angelo Badalamenti también es genial, ¿no os suena?

Las invasiones bárbaras

No la había visto, pero había oído hablar mucho de ella. Por fin me decidí a verla cuando el deuvedé de la película cayó en mis manos como por puro azar. Pero, hablando en plata, Las invasiones bárbaras, de Denys Arcand, me ha parecido un auténtico coñazo.

Todavía no logro entender el por qué del título, sí es verdad que en la película se habla mucho de las invasiones bárbaras y hay continúas referencias a EE.UU, concretamente y según dice la sinopsis del filme, “al declive del impero americano”. Pero con invasiones bárbaras no sé a qué se refiere.

Sorprendentemente para mí, ha sido bastante reconocida internacionalmente -ganó un Oscar en 2004 a la mejor Película Extranjera- y aunque este tipo de galardones algunas veces no signifiquen mucho, es verdad que yo me dejé arrastrar por este reconocimiento. 

Asimilando el fondo de la película, en Las invasiones bárbaras hay en el guión algunos puntos de humor buenos y este diálogo producido entre el protagonista Rémy (Rémy Girard) enfermo terminal y Natalie (adicta a las drogas que le suministra heroína para aliviar su dolor). Comienza hablando Rémy:

-No te importa mucho la vida.

-No mucho no.

-A mí tp a tu edad. Me daba igual morir cuando fuera. Por eso los jóvenes son los mejores mártires. Al envejecer, uno se aferra más a la vida. Empiezas a restar, me quedan 20 años, 15, 10.. Cuando se sabe que será la última vez. Me compro el último coche, será la última vez que vea Génova, Barcelona.

-No llegaré hasta allí.

-¿Cómo lo sabes?

-Las sobredosis son muy frecuentes.

-No puedes saberlo. Quizá lo dejes y llegues a ser muy vieja. No entendemos el pasado, el futuro menos aún. Nadie sabe lo que le pasará. Excepto yo ahora. Lo sé.

-¿le da miedo?

-Mucho. No quiero dejar esta vida, no sabes cómo me gustó vivir.

-¿Qué le gustaba tanto?

-Todo. El libro, el vino, la música. Las mujeres, sobre todo las mujeres. Su voz, la boca, la suavidad de su piel.

-¿Conoció a muchas?

-Sí, a bastantes.

-A la larga, ¿no acaban pareciéndose?

-Un poco sí, pero nunca me cansaron.

-¿Sigue teniendo éxito?

-No, no. Ya no, con la edad todo cambia.

-¿Sigue bebiendo vino?

-No, por desgracia el hígado no me lo permite.

-Los viajes que quería hacer, ¿los hizo?

-Ahora hay turistas por todas partes.

-No le cuesta dejar su vida de ahora, sino la de antes. Esa vida ya ha muerto.

-Quizá.

El amor Al Otro Lado de la muerte

Fatih Akim vuelve a la carga después de su éxito en Contra la pared para enseñar otra de sus películas fetiche, Al otro lado, su quinto largometraje. Para los amantes de este director berlinés -de padres turcos-,  Al otro lado aunque no llega a alcanzar toda la genialidad de la primera, logra la calidad para ser el mejor guión en el Festival de Cannes del 2007. Son un poco más de dos horas de planos cuidados, lentos movimientos de cámara, y una gran fotografía que dejan un buen sabor de boca después de ver la película, una idea de fondo, la de la muerte como esperanza y ventana hacia otros caminos que permanece en la retina, en el pensamiento. Hacía tiempo que una película no me transportaba y la de Akim lo consigue. Turquía y Alemania son dos países amigos y enemigos a la vez, que se llegan a reconciliar a través de las vidas frágiles de seis personas que son el hilo conductor del filme.

 

Alemania/Turquía 2007, 122 minutos.

Director: Fatih Akim,

Reparto:  Nejat Aksu (Baki Davrak), Yeter Öztürk (Nursel Köse), Susanne Staub (Hanna Shygulla),Ali Aksu(Tuncel Kurtiz), Ayten Ozturk (Nurgul Yesilçay), Lotte Staub (Patrycia Ziolkowska).

El poder de la insinuación: el toque Lubitsch

Yo llegué aquí sin nada. Lubitsch estaba haciendo su primera película en EE.UU. No sabía lo que querían de él. Y, en su confusión, hizo Rosita (1923), un filme con Mary Pickford. Una película seria, no muy buena; e inmediatamente después se fue. Tenía un contrato con Warner Bros, creo. Entonces, vio una película de Mauritz Stiller, un director sueco, y ahí encontró su estilo. Ahí vio Lubitsch que su futuro estaba en la comedia, aunque entonces era aún muda. El sonido llegó después. Dirigió la primera o segunda película musical , The Love Parade (1929).

Pero ya entonces buscaba argumentos de comedia. Y empezó a llevarlos a la pantalla de forma magnífica. Comprendió que, si uno dice dos más dos, el público no necesita que le digan que es cuatro. Llega a la conclusión por su cuenta; había que dejar que los espectadores descubrieran la gracia por sí solos. Siempre había alguna insinuación a la hora de plantear las situaciones, y la recompensa era la risa del público que había comprendido lo que quería decir. Era una técnica totalmente nueva, que había visto en la película sueca. Era lo que hacía Mauritz Stiller. Yo nunca la vi. Pero a él le asombró, le hizo pensar: “¡Dios mio, cuántas cosas se pueden hacer con la insinuación!”. Cambió su vida; fue el comienzo del toque Lubitsch.

(Conversaciones con Billy Wilder, de Cameron Crowe; 1999. Alianza Editorial)