Shoot International! Contra la exclusión social en Amberes

 

Bueno… pues han sido cuatro días de intenso trabajo y mucho aprendizaje. Metida de lleno en un barrio con inmigrantes marroquíes que me han enseñado a bailar, a cocinar rico cuscus y a jugar al fútbol. En el barrio de Borgerhout viven en una de las zonas jóvenes de padres inmigrantes de origen marroquí y africano. Allí opera una asociación cultural juvenil que pretende insertarlos en la sociedad realizando talleres culturales y a través del deporte. El índice de criminalidad de las bandas juveniles (marroquíes contra africanos) ha disminuído desde que esta organización trabaja con ellos, porque han aprendido a convivir, a respetarse y a trabajar juntos. Uno de los trabajos que han tenido que hacer y colaborar es este campeonato de fútbol en el que han “competido” con otros jóvenes de Europa.
Experiencia que me llevo, muy buena, intensa, pero buena, porque me han acogido como una más dentro del grupo. Ah, el cuscus… increíble.
Más información en el artículo de Suite (pinchando en mi nombre).
Fotos:

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