Diario de un hombre humillado-Félix de Azúa

Hago un alto en el camino para recomendar este libro del genial Azúa. Ya había leído antes “Historia de un idiota contada por él mismo”, recomendación y lectura obligatoria de un profesor catalán que tuve en la universidad cuando estudié en Barcelona.  Y la verdad es que fue un gran descubrimiento. Este libro que recomiendo “Diario de un hombre humillado” es la continuación del que he citado anteriormente y no defrauda. Leer los dos es una auténtica gozada. Dejo unas cuantas notas, no quiero “espoilar” pero sí abrir apetito.

“Todos estamos sometidos a la ley de las dos lentes, según la cual todo se ve exageradamente grande -por ejemplo “yo”- o exageradamente pequeño -por ejemplo “el mundo”- con lo que vamos cambiando incesantemente de visión, horrorizados por la desproporción de cuanto vemos”.

“Confieso haberme entregado a la banalidad huyendo de la poesía”

“Es cierto, durante los últimos veinte años me he comportado con deleznable crueldad. Como recurso contra la experiencia, el ánimo habría sedimentado una coraza tan espesa, que hasta las más modestas invitaciones se rompían contra ella como barcas contra una roca”.

“Los jóvenes (incluidos aquellos cuya edad supera el límite de la jubilación) creen que los escritos son fármacos capaces de transformar las condiciones químicas del alma, produciendo un precipitado benéfico para lo que comúnmente conocen como “inteligencia”. Y, de hecho, es así. He ahí el enorme peligro que representan los libros. Enorme, enorme.”

“La lectura es como el estiércol, solo excita un crecimiento ya de por sí vivo y autónomo”.

“O bien la riqueza es gasto, o bien es acumulación”

“Acumular saberes como acumular riquezas es corromper la riqueza con el fin de convertirla en mero sentimiento de poder”.

“Me paso el día tocando el cerebro como el concertista su piano. Eso sí, no quiero dármelas de virtuoso: toco de oído”.

“Que los niños sientan grandísima afición por el infierno y bostecen ante las visiones celestiales, no es sólo la demostración del inmenso fracaso de la Iglesia, sino un signo inequívoco de nuestra verdadera naturaleza”.

“Algunos saben leer en las basuras lo que jamás escribirán los periodistas”.

“Los depredadores se orientan por el olor de los excrementos. La mejor información de esta ciudad se encuentra en las heces del poder”.

“Nada nos ata más que el tedio. De ahí el éxito del vínculo matrimonial”

“Un hombre excitado deja de ser verosímil”

“Me consumo de aburrimiento. Esto es muy estúpido por mi parte, como si no supiera que la rutina es, precisamente, lo que me permite separar el tiempo muerto del tiempo vivo”.

“La pobreza produce terror entre los cristianos. Hay pánico tras los gestos de piedad, de amor universal, de bondad filantrópica, y no es de extrañar que sea la Iglesia la institución más obsesionada por la ganancia económica”.

“La rebelión total en favor de la permanencia de lo que hay, aplicada individualmente ha provocado innumerables casos de suicio, imbecilidad y catatonia. A veces, las tres cosas juntas”.

“Las gentes humilladas son reconocibles al primer golpe de vista. Tenemos la mirada hastiada y ceceroniana de quienes han visto hundirse el universo sin que suene un solo disparo. La antigua tierra es ahora una guía telefónica, a saber, un libro que no dice absolutamente nada pero facilita una charlatonería cómica. Y muy cara, carísima”.

Y… música de Brasil, recomendación de mi amiga R

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Amberes, Roberto Bolaño

En Amberes un hombre murió al ser aplastado su automóvil por un camión cargado de cerdos. Muchos de los cerdos también murieron al volcar el camión, otros tuvieron que ser sacrificados al pie de la carretera y otros se escaparon a toda velocidad… «Has oído bien, querida, el tipo reventó mientras los cerdos pasaban por encima de su automóvil»… «En la noche, por las carreteras oscuras de Bélgica o Cataluña»… «Conversamos durante horas en un bar de las Ramblas, era verano y ella hablaba como si llevara mucho tiempo sin hacerlo»… «Cuando lo soltó todo me acarició la cara como una ciega»… «Los cerdos chillaron»… «Ella dijo me gustaría estar sola y yo pese a estar borracho entendí»… «No sé, es algo que se parece a la luna llena, chicas que en realidad son como moscas, aunque no es eso lo que quiero decir»… «Cerdos aullando en medio de la carretera, heridos o alejándose a toda prisa del camión destrozado»… «Cada palabra es inútil, cada frase, cada conversación telefónica»… «Dijo que quería estar sola»… También yo quise estar solo. En Amberes o en Barcelona. La luna. Animales que huyen. Accidente en la carretera. El miedo.

Amberes, Roberto Bolaño (Anagrama, 2002)

El Camarada, Cesare Pavese

Se puede decir que estoy enganchada. Leí una cita de Cesare Pavese, casi por casualidad, en un libro que me prestó mi padre y me llamó la atención él. Investigué sobre su persona y su biografía y me atrajo todavía más.

Tachado de misógino, pero sin serlo, ya que más que odio hacia las mujeres se trata de un amores frustrados, sus relaciones sentimentales son un mar de contradicciones en el que la figura de la mujer es una especie de demonio y objeto inalcanzable. Esa frustración se dice que la arrastra Pavese desde su infancia, al faltarle la figura paterna (su padre murió de tumor cerebral cuando tan solo tenía 6 años) y es criado bajo las faldas de una madre autoritaria y de una hermana a la que muestra “sincero afecto”.

Empecé con El Camarada y aunque me gustó creo que fue un error porque no es una obra con la que se deba empezar para entender a Pavese. Voy a reescribir un breve resumen que hace el propio autor de la obra, nadie mejor que él para explicarla:

“El presente libro es la historia de una educación y de un descubrimiento. Muchos nos han contado cómo los jóvenes de las clases cultas burguesas maduraron a la vida y a la historia en los últimos años del fascismo. Hasta hoy está por averiguar cómo llegaron a eso los otros, los proletarios y los incultos. El autor no se hace la ilusión de haberlo logrado, pero lo ha intentado. Ha imaginado en este libro a un jovenzuelo pequeñoburgués desocupado e inculto -algo peor que un proletario- y lo ha enfrentado con ciertas realidades. La peripecia no es ejemplar, todo lo contrario. Este jovenzuelo tiene sus ideas, sus privilegios, sus libertades, hasta toca la guitarra. Sus aventuras no demuestran nada. El autor lo sabe. Son las aventuras de Pablo. El autor cree que un relato no puede dar nunca más que las aventuras de Pablo. El mundo está lleno de Pablos, todos distintos y todos dedicados a descubrir las cosas. Que cada narrador nos dé cuenta de alguno de ellos; que los buenos alineen acaso varios, en otros tantos hermosos relatos distintos. Pensará después la posteridad en elegir y condecorar a los más duraderos, y a lo mejor en encontrar en uno solo de ellos al campeón del siglo”.

Otro de los temas que ronda la obra de Pavese y, en concreto, esta de El Camarada es el fascimo; en parte porque la oposición de Pavese al régimen fascista le impidió obtener una cátedra en la Universidad de Turín y tuvo que buscar sustento en las traducciones de los clásicos ingleses al italiano. En 1935 lo arrestaron y permaneció durante unos meses en una cárcel de un pequeño pueblo del sur de Italia.

My top list libros del año 2010

Como todos los fines de año siempre se hacen balances y recuentos. Aquí va el mío. No están todos los libros que quisiera, pero sí los más destacados. Son todos de temática distinta, los que pongo en negrita son los que me han encantado (algunos han sido relectura, dependiendo de mi estado de ánimo y ganas).

Ah, por supuesto agradezco críticas, sugerencias y recomendaciones, me gusta leer y siempre acepto libros, aunque sea para rajar después… también tiene su punto divertido y todos los años hay que tachar algún libro o autor.

LIBROS 2010

  1. Caín, José Saramago.
  2. Todo cuanto amé, Siri Hustvedt.
  3. La mesa limón, Julian Barnes (relectura)
  4. Brooklyn Follies, Paul Auster (relectura)
  5. Sale el espectro, Philip Roth.
  6. Deudas y dolores, Philip Roth.
  7. El aliento del cielo, Carson McCullers. (La edición Seix Barral con el prólogo de Rodrigo Fresán, buenísima).
  8. La caja negra, Amos Oz.
  9. Penélope y las doce criadas, Margaret Atwood.
  10. El último encuentro, Sándor Márai. (El mejor)
  11. Oscar Wilde, prólogo de Luis Antonio de Villena.
  12. ¿Por qué corre Sammy?, Budd Shulberg.
  13. Lo que me queda por vivir, Elvira Lindo. (no lo compréis!!)
  14. Salomé, Oscar Wilde.
  15. La cuarentena, Le Clézio (regalo de cumple de M)
  16. Un trago antes de la guerra, Dennis Lehane (regalo de cumple de Nano)
  17. Blanco Nocturno, Ricardo Piglia.
  18. El camarada, Cesare Pavese.

¿Habéis leído alguno?

P.S. Feliz año a todos. Espero que el 2011 sea mucho mejor que este infernal 2010 al que despido con una gran amigdalitis y en la cama… Lo dicho, FELIZ 2011!!

Carson McCullers- “La balada del café triste”

“En primer lugar, el amor es una experiencia común a dos personas. Pero el hecho de ser una experiencia común no quiere decir que sea una experiencia similar para las dos partes afectadas. Hay el amante y hay el amado, y cada uno de ellos proviene de regiones distintas. Con mucha frecuencia, el amado no es más que un estímulo para el amor acumulado durante años en el corazón del amante. No hay amante que no se dé cuenta de esto, con mayor o menor claridad; en el fondo, sabe que su amor es un amor solitario. Conoce entonces una soledad nueva y extraña, y este conocimiento le hace sufrir. No le queda más que una salida, alojar su amor en el corazón del mejor modo posible; tiene que crearse un nuevo mundo interior, un mundo intenso, extraño y suficiente. Permítaseme añadir que este amante del que estamos hablando no ha de ser necesariamente un joven que ahorra para un anillo de boda; puede ser un hombre, una mujer, un niño, culaquier criatura humana sobre la tierra.

Y el amado puede presentarse bajo culaquier forma. Las personas más inesperadas pueden ser un estímulo para el amor. Se da por ejemplo el caso de un hombre que es ya un abuelo que chochea, pero sigue enamorado de una chica desconocida que vio una tarde en las calles de Cheehaw, hace veinte años. Un predicador puede estar enamorado de una mujer perdida. El amado podrá ser un traidor, un imbécil o un degenerado; y el amante ve sus defectos como todo el mundo, pero su amor no se altera lo más mínimo por eso. La persona más mediocre puede ser objeto de un amor arrebatado, extravagante y bello como los lirios venenosos de las ciénagas. Un hombre bueno puede despertar una pasión violenta y baja, y en algún corazón puede nacer un cariño tierno y sencillo hacia un loco furioso. Es sólo el amante quien determina la valía y la cualidad de todo amor.

Por esta razón, la mayoría preferimos amar a ser amados. Casi todas las personas quieren ser amantes. Y la verdad es que, en el fondo, el convertirse en amados resulta algo intolerable para muchos. El amado teme y odia al amante, y con razón, pues el amante está siempre queriendo desnudar a su amado, aunque esta experiencia no le cause más que dolor”.

Carson McCullers . Extracto de “La balada del café triste”

La muñeca de Kafka

Releyendo Brooklyn Follies de Paul Auster, sigue encantándome este relato de Kafka (y confesado por el propio Auster como verídico).

“Todas las tardes, Kafka sale a dar un paseo por el parque. La mayoría de las veces, Dora lo acompaña. Un día, se encuentran con una niña pequeña que está llorando a lágrima viva. Kafka le pregunta qué le ocurre, y ella contesta que ha perdido su muñeca. Él se pone inmediatamente a inventar un cuento para explicarle lo que ha pasado. “Tu muñeca ha salido de viaje”, le dice. “¿Y tú cómo lo sabes?” le pregunta la niña. “Porque me ha escrito una carta”, responde Kafka. La niña parece recelosa. “¿Tienes ahí la carta?”, pregunta ella. “No, lo siento”, dice él. “Me la he dejado en casa sin darme cuenta, pero mañana te la traigo”. 

(…) Al día siguiente, Kafka vuelve apresuradamente al parque con la carta. La niña lo está esperando, y como todavía no sabe leer, él se la lee en voz alta. La muñeca lo lamenta mucho, pero está harta de vivir con la misma gente todo el tiempo. Necesita salir y ver mundo, hacer nuevos amigos. No es que no quiera a la niña, pero le hace falta un cambio de aires, y por tanto deben separarse durante una temporada. La muñeca promete entonces a la niña que le escribirá todos los días y la mantendrá al corriente de todas sus actividades.

(…)A lo largo de tres semanas Kafka fue diariamente al parque a leer otra carta a la niña. La muñeca crece, va al colegio, conoce a otra gente. Sigue dando a la niña garantías de su afecto, pero apunta a determinadas complicaciones que han surgido en su vida y hacen imposible su vuelta a casa. Poco a poco Kafka va preparando a la niña para el momento en que la muñeca desaparezca de su vida por siempre jamás. Procura encontrar un final satisfactorio, pues teme que, si no lo consigue, el hechizo se rompa. Tras explorar diversas posibilidades, finalmente se decide a casar a la muñeca. Describe al joven del que se enamora, la fiesta de pedida, la boda en el campo, incluso la casa donde la muñeca vive ahora con su marido. Y entonces, en la última línea, la muñeca se despide de su antigua y querida amiga.

Para entonces, la niña ya no echa de menos a la muñeca. Kafka le ha dado otra cosa a cambio, y cuando concluyen esas tres semanas, las cartas la han aliviado de su desgracia. La niña tiene la historia, y cuando una persona es lo bastante afortunada para vivir dentro de una historia, para habitar un mundo imaginario, las penas de este mundo desaparecen. Mientras la historia sigue su curso, la realidad deja de existir”.

Genial Auster, genial Kafka.

Play: Christina Rosenvinge. La distancia adecuada

Firmin

Después de haber leído Firmin de Sam Savage (2007) no podré ver a las ratas de igual modo. Os reto a leer las primeras páginas de la novela e intentar no seguir avanzando en la lectura, que si bien es breve, logra captar la expectación del lector.

Firmin es una rata de alcantarilla avergonzada de su condición de roedor. Sus coqueteos con la literatura comenzaron cuando siendo todavía un bebé y bebiendo la leche de su madre, una rata alcohólica, deboraba las hojas de los grandes títulos de la literatura universal. Agazapado en los sótanos de una librería de Boston se convirtió en una rata culta que despreciaba su cochina naturaleza y soñaba con las historias que leía, al tiempo que admiraba el mundo de los humanos.

A Firmin lo conocí a través del blog Farrapos de gaita (altamente adictivo).