No nos olvidemos de Túnez

“Cuando una casa se derrumba por dentro ni siquiera la fachada más bella puede sostenerla. Eso es lo que pasa en el Túnez de Ben Alí, presidente de ese país. Las manifestaciones de las últimas semanas son tanto protestas económicas y sociales como explosiones de cólera política contenida durante mucho tiempo. (…)

Los manifestantes son (…) una parte de esa clase media tunecina que es el alma y la savia de ese país, depositaria, desde hace más de 20 años, de un crecimiento que rara vez se ha situado por debajo del 4%. Un resultado (…) que constituye la base del contrato social pactado con la familia Ben Alí: en contrapartida al aniquilamiento de las libertades políticas, el régimen garantizaba el éxito económico. (…) Pero la crisis ha terminado por alcanzar a un Túnez. (…)

En realidad, el “mal tunecino” es bastante más profundo. Es más una fractura creciente entre el régimen y una población educada, tolerante y abierta. La naturaleza del régimen de Ben Alí es la causa de esta situación: un clan familiar corrompido (…) que ha puesto al Estado al servicio de su enriquecimiento personal. Se trata de una “cuasi mafia”, como se dice en un telegrama revelado por Wikileaks.

Con el pretexto de luchar contra el integrismo islámico, se amordaza a la prensa, a los sindicatos y a las asociaciones y se censura Internet. Los periodistas, tunecinos y extranjeros, están sometidos a una intimidación policial que puede llegar incluso hasta la agresión física.

Francia y otros países europeos callan. Son cómplices silenciosos. Ha llegado la hora de que Europa lance a Ben Alí una seria advertencia”.

‘Le Monde’ (París, 7 enero 2011) texto publicado en El País.

El mundo según Casciari

Reproduzco una parte de un artículo del periodista argentino Hernan Casciari que se ha hecho famoso por su blog de la mujer gorda. “El mundo según Casciari” (artículo entero pinchando en este enlace sacado del blog de “El investigador”) no tiene desperdicio:

“Leí una vez que la Argentina no es mejor ni peor que España, sólo más joven. Me gustó esa teoría y entonces inventé un truco para descubrir la edad de los países basándome en el “sistema perro”.

Desde chicos nos explicaron que para saber si un perro era joven o viejo había que multiplicar su edad biológica por 7. En el caso de los países hay que dividir su edad histórica entre 14 para sa

ber su correspondencia humana.

 

¿Confuso? En este artículo pongo algunos ejemplos reveladores.

 

Argentina nació en 1816, por lo tanto ya tiene 190 años. Si lo dividimos entre 14, Argentina tiene “humanamente” alrededor de 13 años y medio, o sea, está en la edad del pavo. Es rebelde, pajera, no tiene memoria, contesta sin pensar y está llena de acné (será por eso que le dicen el granero del mundo?)

 

Casi todos los países de América Latina tienen la misma edad y, como pasa siempre en esos casos, forman pandillas. La pandilla del Mercosur son cuatro adolescentes que tienen un conjunto de rock. Ensayan en un garaje, hacen mucho ruido y jamás han sacado un disco.

 

Venezuela, que ya tiene tetitas, está a punto de unirse a ellos para Hacer los coros. En realidad, como la mayoría de las chicas de su edad, quiere tener sexo, en este caso con Brasil, que tiene 14 años y el miembro grande… “

 

El blog de este periodista argentino es (http://orsai.es/)

 

 

Debates políticos, ¿derecho democrático?

Me gustaría ver un Zapatero-Rajoy por la televisión. Un cara a cara como aquél de Felipe González y Aznar en el año 1993 que no recuerdo muy bien porque era pequeña y, que conozco porque he leído sobre él y por las emisiones de los aniversarios de TVE. El jueves Gabilondo entrevistaba a Rajoy en Cuatro consiguiendo (como era de esperar) altas cotas de audiencia. Gabilondo estuvo fino, pero descafeinado. Una entrevista correcta, sin más.

En el problemático año 2004 con el 11-M y la guerra de Irak de fondo, ZP quiso debate y Rajoy no. ¿Miedo? ¿Precaución? Después de comprobar los resultados electorales, Rajoy lamentó no haber ido a debate. ¿Le hubiera  dado más puntos ese cara a cara?

PP y PSOE han pactado los temas que se tienen que tocar y los que no en caso de que vayan a debate (falta de transparencia), la duración del programa (90 minutos) y los días. Pero todo se congela porque Rajoy quiere que se emita solo en Antena 3 y Tele 5 y Zapatero, que parece lo más lógico, quiere que se emita en la cadena pública TVE-1 y que se distribuya de manera gratuita al resto de canales para que lo pueda ver todo el que quiera en cualquier canal.

Lo que nos queda, por lo de ahora, es escuchar las pamplinas y discursitos que los líderes dicen desde su púlpito. Ellos echan el rollo y nadie rebate las opiniones. Envían su programa electoral y los españoles de a pie tenemos que decidir en unas listas ya cerradas y candidatos elegidos a dedo por el propio partido quien dirigirá el país, quien nos representará.

¿Es esto un derecho democrático?

Una denuncia anónima

El origen del caso Leganés es bien conocido: una denuncia anónima que ha puesto en solfa a todo un estado de derecho y ha dejado sin trabajo a una docena de jefes del servicio médico de Leganés. ¿Por qué?

De repente salieron a la luz 400 casos de sedaciones, los medios lanzaron sus titulares, imborrables, bochornosos. ¿Será que una parte reaccionaria, conservadora se quiere lucrar con todo esto? No lo sé.

Se han revuelto y sacado a la luz datos de pacientes. Ha habido ruido en la administración. Los médicos temen realizar sedaciones.

¿Dónde están los acusadores, anónimos, que encendieron la mecha del caso? ¿Qué pasa con los políticos? Nadie les rinde cuentas, se han abierto heridas e inseguridad en el hospital.  ¿Quien obtiene provecho? ¿Cómo se reparan los daños producidos? 

Me planteo muchas preguntas, ahora que ya se conoce el desenlace (y no punto y final) de este caso que merece análisis y reflexión, por lo menos para que no se vuelva a repetir. Mientras tanto España continúa a la cola de los países de Europa en cuidados paliativos.